Proyecto oficial "Lugar de la Memoria"



¿...ante la reciente renuncia de su presidente, quién impulsará el Proyecto hasta concretarlo en la actual Administración?...aún no se oye padre. 
Noviembre 1 de 2011... hubiera sido un buen día para honrar todas las memorias respondiéndonos. 






De Szyszlo sobre Lugar de la Memoria
Lo Justo. Octubre 19, 2011


Programa 12: De Szyszlo sobre Lugar de la Memoria from Lo Justo on Vimeo.




Sobre Lugar de la Memoria
Reportaje con entrevistas a Pedro Pablo Alayza, Makena Ulfe, Gisella Vignolo, Fernando Carvallo y Salomón Lerner.
Lo Justo. Octubre 18, 2011


Programa 12: Reportaje Lugar de la Memoria from Lo Justo on Vimeo.



Lugar de la Memoria
Avenida Faustino Sánchez Carrión 335, San Isidro. Lima, Perú
Teléfono: (51) 01 261 8136 begin_of_the_skype_highlighting            (51) 01 261 8136      end_of_the_skype_highlighting
e-mail: elproyectodelamemoria@gmail.com


Espacios de memoria







Diciembre de 2011




La República, Domingo, 29 de enero de 2012
Sobre el Lugar de la Memoria
Alfonso Castrillón


Desde que se decidió crear, primero un “museo”, luego “lugar de la memoria”, se han vertido varias opiniones que pueden resumirse en dos tendencias: los que piensan en un espacio neutral, ahistórico como un templo, del cual se ha extraído toda idea que genere polarización y diálogo, a favor de lo “artístico”, y quienes creen en la función social y crítica del museo como maestro que ayuda a conocer los hechos históricos y a no repetir los errores del pasado. Me adhiero a la segunda tendencia por mis ideas y por razones profesionales, aunque advierto que el problema es museográfico más que arquitectónico: qué se va a decir y cómo y no dónde.

Se  comprende el cambio de nombre por un prurito eufemístico y el temor a generar polémica; pero es más que eso, se quiere sustraer al museo de su función investigadora, su compromiso con  la historia y su vocación pedagógica desconociendo una metodología que en museología antepone los contenidos a la formas. Insistir en lo “artístico” antes de haber definido los temas, como lo que se va a decir al público sobre una época de terror y dolor, es comenzar al revés, optando por un continente definido unilateralmente por el arquitecto, sin el concurso de los profesionales del museo. Es ya tiempo de admitir que los museos se hacen con el apoyo de un equipo interdisciplinario compuesto por arquitectos, museólogos y (en el caso que tratamos) científicos sociales.   Además, todo museo es monumentum, es recuerdo, memoria.

Una de las características más saltantes del museo peruano ha sido presentar en sus salas compendios de historia donde se hace ver al público lo grande que fuimos como tejedores, ceramistas y orfebres en la época prehispánica; el Barroco, la pintura y la platería durante el Virreinato; el énfasis en el heroísmo si pasamos a la República,  pero por ejemplo, (y sólo para tratar esta época), se obvia los capítulos vergonzantes del caudillismo, la Consolidación de 1850 y los robos, el despilfarro y las fortunas que generó; la Guerra del Pacífico y sus puntos críticos como la bancarrota y la desorganización que nos hizo una nación sin rumbo, predestinada al fracaso. También la exclusión de las minorías olvidadas por la historia oficial, afrodescendientes, indígenas y el tema de la mujer. Como resultado tenemos hermosas salas en las que brilla el pasado sin ninguna lección para el presente. El puente que debería unir al museo con la sociedad de hoy no existe. Debemos aprender de nuestros errores o ¿no se nos ha dicho que la Historia es maestra?

El Lugar de la Memoria

Considero que el Lugar de la Memoria es un buen espacio para reflexionar sobre los errores cometidos y mantener vivo el sentimiento de una paz con justicia, pero antes de pensar en lo “artístico”, es decir cómo será por dentro el “lugar” donde se recordarán hechos traumáticos para nuestro país, hay que definir el objeto de estudio, el tema, y cómo debe tratarse. Parte de la investigación ya está hecha: la CVR ha publicado sus resultados. Luego de establecidos los objetivos del museo hay que elaborar el guión museográfico, documento que vertebra el sentido en sus salas. Sólo entonces, se realizará el diseño de la exposición, (museografía) que es implícitamente artístico; todo diseño que se precie de tal aspira, más que a un grado de artisticidad, que le es connatural, a una estética determinada.

El problema reside en el “sentido” que tomará el guión, cosa que nadie quiere abordar porque sin duda polarizará opiniones. Todos sabemos, luego de la lectura del informe de la CVR, que el grupo terrorista que causó más daño fue SL, pero, del otro lado, es decir el Estado ilegal, también se cometieron excesos y son bien conocidos e identificados. El guión pues, debe exponer,  sin ambages y eufemismos, los hechos como fueron. Aparentemente se presenta como una tensión sin solución de continuidad entre dos fuerzas, dos ideas, dos creencias, una dialéctica que se resuelve, sin embargo, con la inclusión de un tercer elemento: las FFAA legalizadas por la Constitución y los poderes del Estado.

Una vez aprobado el guión se podrá pensar, y con toda razón, en el diseño museográfico que refleje a través de los espacios, el color y la luz, (“el arte”, como dicen), la solución de la dialéctica de fuerzas. Convertir el Lugar de la Memoria en un templo sin la exposición de los hechos históricos es crear un no-lugar.

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